Prometer antes que gobernar

Prometer antes que gobernar

«El ‘mirismo’ vuelve a refugiarse en el anuncio de medidas sin concretar mientras la Región de Murcia espera respuestas reales«

Canal WhatsApp LasNoticiasRM

Fernando López Miras ha vuelto a hacerlo. Cuando arrecia una crisis, cuando suben los costes, cuando la incertidumbre amenaza a familias, autónomos y pequeñas empresas, el presidente regional comparece ante los medios con el mismo recurso de siempre: anunciar que su Gobierno “trabaja” en un paquete de medidas. No las presenta. No las detalla. No fija calendario. No cuantifica impacto. No explica a quién llegarán ni cómo. Solo comunica que existen en el plano de la intención. Y confía, una vez más, en que el titular aguante más que la realidad.

Eso fue exactamente lo que ocurrió el 11 de marzo, cuando López Miras anunció que la Comunidad Autónoma estaba diseñando un paquete para “aliviar” la subida de costes derivada del conflicto en Oriente Próximo. Lo dijo en Molina de Segura. Lo atribuyó a las consejerías de Hacienda y Empresa. Y lo envolvió en una fórmula ya conocida: estudiar “todas las acciones posibles” dentro del ámbito de competencias autonómico. Nada más. Ni una sola medida concreta. Ni una línea de ejecución. Ni una cifra. Ni un decreto. Ni una orden. Ni una sola decisión material que permitiera a la ciudadanía distinguir entre una política pública y una rueda de prensa.

Ese es, quizá, el rasgo más reconocible del mirismo: gobernar desde la promesa preventiva. No se responde con hechos, sino con la expectativa de que algún día esos hechos llegarán. No se presenta un plan; se anuncia que se está preparando. No se publica una ayuda; se sugiere que se estudia. No se concreta una rebaja; se desliza que se baraja. Y mientras tanto, la propaganda ocupa el hueco que debería llenar la gestión.

Porque aquí no estamos hablando de una crisis abstracta. El propio Gobierno regional ha admitido que el conflicto en Oriente Próximo ya está generando perjuicios económicos y una escalada de costes, con especial incidencia sobre las empresas de menor tamaño. La Comunidad incluso venía estudiando desde principios de marzo prolongar el denominado “Cheque Internacionalización” si persistía la inestabilidad en la zona, en previsión del impacto comercial y logístico sobre las empresas murcianas. Es decir, el Gobierno regional reconoce el problema, anticipa daños y verbaliza preocupación. Pero cuando llega el momento de traducir todo eso en política útil, vuelve a refugiarse en la ambigüedad.

Y esa ambigüedad no es inocente. Sirve para proyectar iniciativa sin asumir compromisos. Sirve para parecer diligente sin exponerse a la fiscalización de resultados. Sirve para construir un relato de presidente en alerta permanente, aunque después no haya herramientas efectivas sobre la mesa. Es la política del “ya estamos en ello”, convertida en modelo de gobierno.

Mientras López Miras anunciaba que la Comunidad “trabaja” en algo, el Gobierno central acabó aprobando este 20 de marzo un paquete de 80 medidas valorado en 5.000 millones de euros para mitigar el impacto económico de la guerra en Irán y en Oriente Próximo, con rebajas fiscales sobre carburantes, electricidad y gas, además de apoyos para empresas y hogares. Podrá discutirse su alcance, su oportunidad o su orientación. Lo que no puede discutirse es que existe, que tiene cifra, contenido y tramitación política. Frente a eso, en la Región de Murcia seguimos atrapados en la fase embrionaria de la declaración grandilocuente.

Y aquí conviene detenerse en una cuestión esencial. Gobernar “dentro de las competencias” no es una excusa para no hacer nada; es precisamente la obligación mínima de cualquier ejecutivo autonómico. La frase que utiliza López Miras pretende presentarlo como un dirigente prudente y limitado por el marco institucional, cuando en realidad delata otra cosa: una enorme comodidad en el terreno de la queja y una alarmante pereza en el de la concreción. Porque si realmente existen competencias para aliviar el golpe de los costes, lo lógico sería explicar cuáles se van a utilizar. ¿Ayudas directas? ¿Bonificaciones fiscales autonómicas? ¿Programas específicos para transporte, regadío, industria o comercio exterior? ¿Líneas para pymes? ¿Refuerzo presupuestario? ¿Calendario? ¿Condiciones? Nada de eso se sabe. Y cuando no se sabe nada, lo único que queda es el humo.

Eso es lo preocupante. No la prudencia, sino el vacío. No el anuncio de un posible paquete, sino la reiteración de una forma de gobernar que convierte cada problema en una oportunidad de comunicación antes que en un deber de intervención. El presidente regional comparece, dramatiza el riesgo, reclama al Estado que actúe “de forma urgente” y, a la vez, se reserva para sí el papel de quien está “estudiando” qué hacer. Así lleva años. Mucho discurso de agravio. Mucha solemnidad institucional. Mucha apelación al contexto internacional, a Madrid o a Bruselas. Pero demasiado poco músculo propio cuando toca pasar del titular al BOE regional, del argumentario al expediente y de la queja a la decisión.

Ese patrón tiene además una dimensión política bastante evidente. El mirismo necesita vivir en campaña permanente porque su modelo de poder se sostiene mucho mejor en la construcción del relato que en la evaluación de la gestión. Anunciar un paquete que no existe todavía le permite aparecer como líder atento. Presentarlo más adelante —si llega a presentarlo— ya será otra historia, probablemente envuelta en otro ciclo de propaganda. Y si finalmente no llega nada relevante, siempre podrá alegarse que la situación internacional cambió, que las competencias eran limitadas o que el Estado no acompañó. Es un mecanismo casi perfecto para blindarse frente al desgaste: se capitaliza la expectativa y se diluye la responsabilidad.

Pero la realidad es más tozuda que el gabinete de comunicación de San Esteban. Las familias no pagan la gasolina con anuncios. Los autónomos no alivian sus costes con estudios preliminares. Las pequeñas empresas no corrigen márgenes con promesas abiertas. Los agricultores y transportistas de la Región de Murcia no necesitan que el presidente diga que “trabaja” en medidas: necesitan saber si esas medidas existen, cuándo llegarán y cuánto van a notar en su cuenta de resultados. Todo lo demás es teatro institucional.

Y hay otro elemento que agrava esta manera de actuar: la fatiga ciudadana. Después de años de inflación, crisis de suministros, problemas energéticos y encarecimiento de la vida, la población ya reconoce perfectamente cuándo una administración está actuando y cuándo simplemente está comprando tiempo. En ese sentido, el Gobierno regional corre el riesgo de quedarse atrapado en su propio método. Porque puede que la primera vez el anuncio sin detalles se interprete como prudencia. La segunda, como cautela. Pero a la tercera, a la cuarta y a la quinta, lo que transmite es impotencia o desinterés.

López Miras debería entender de una vez que gobernar no consiste en ir por detrás de los acontecimientos con una carpeta vacía bajo el brazo. Gobernar es decidir, priorizar, explicar y ejecutar. Y si no hay medidas listas, lo honesto sería decirlo. Lo deshonesto es disfrazar de acción lo que todavía no pasa de ser intención. Lo deshonesto es convertir cada crisis en una escenificación de iniciativa mientras la Región de Murcia sigue esperando políticas tangibles.

La guerra, la energía y la inflación son asuntos demasiado serios como para convertirlos en otra operación de imagen. Si el Gobierno regional tiene un paquete, que lo enseñe. Si tiene ayudas, que las apruebe. Si tiene competencias, que las use. Y si no tiene nada de eso, que deje de vender como gestión lo que hoy no es más que una promesa en borrador. Porque a estas alturas, el problema ya no es solo que Fernando López Miras anuncie mucho y concrete poco. El problema es que esa distancia entre la palabra y los hechos se ha convertido en la verdadera marca de su gobierno.

Si has visto algún error en esta noticia o tal vez puedes aportar alguna información extra, puedes contactar directamente con nuestra redacción mandando un email a news@lasnoticiasrm.es o escribiendo un mensaje por Whatsapp en el teléfono 641387053. Estaremos encantados de atenderte.

Puedes subscribirte a nuestro nuevo canal en Telegram, y disponer de todas las noticias importantes de la web en tiempo real.

Recuerda, pincha en t.me/lasnoticiasrm y dale a subscribir al canal en tu aplicación Telegram.

!!Te esperamos en LasNoticiasRM¡¡

Únete a nuestro canal de Telegram

Datos del autor

Artículo anteriorLos Alcázares revive a Bach y Cassadó con el violonchelista Gabriel Ureña
Artículo siguienteEl PSOE plantea un plan para evitar el colapso circulatorio en Semana Santa