La Manga Crucero propone ecoturismo todo el año entre dos mares

La Manga Crucero propone ecoturismo todo el año entre dos mares

La iniciativa ciudadana plantea diez días de experiencias, plazas activas, movilidad sostenible y regeneración ambiental para desestacionalizar el destino

Canal WhatsApp LasNoticiasRM

La Manga del Mar Menor podría convertirse en un gran itinerario ecocultural entre dos mares con actividades distribuidas durante todo el año, menos dependencia del vehículo privado y una oferta turística apoyada en el patrimonio natural, la cultura, el deporte y la gastronomía local. Esa es la base de «La Manga Crucero», una propuesta ciudadana que pretende abrir un debate sobre un modelo turístico más sostenible, diversificado y menos concentrado en los meses de verano.

La iniciativa está siendo desarrollada por un grupo de trabajo formado por Por un Mar Menor Vivo, SOS Mar Menor, Nuestro Mar Menor y vecinos de La Manga. Su planteamiento parte de la investigación Ecoturismo en el Mar Menor y La Manga. Una perspectiva ecocultural y patrimonial, elaborada por el graduado en Turismo Francisco Ruiz Salmerón y premiada en diferentes cátedras de la Universidad de Murcia.

El proyecto no se presenta todavía como una actuación cerrada ni dispone de un calendario de ejecución. Sus promotores quieren que sirva como punto de partida para implicar a los ayuntamientos de Cartagena y San Javier, la Comunidad Autónoma, universidades, asociaciones, empresas, especialistas y ciudadanía en un proceso destinado a estudiar su viabilidad.

La idea central consiste en entender La Manga como un recorrido continuo de 22 kilómetros entre el Mar Menor y el Mediterráneo, en el que residentes y visitantes puedan desplazarse entre diferentes puntos, participar en actividades y descubrir los valores naturales y culturales del entorno sin que toda la experiencia turística dependa del coche.

La propuesta plantea un programa flexible de entre ocho y diez días, concebido como una especie de “crucero tierra y mar” en el que las excursiones y actividades sustituirían al concepto tradicional de escala portuaria.

La infografía que acompaña el proyecto resume seis pilares: diez salidas ecoculturales en diez días, plazas con fiestas temáticas semanales, deportes de arena y náutica sostenible, talleres culturales, transporte colectivo sostenible y regeneración ambiental de playas.

Buceo, patrimonio, astronomía y gastronomía para desestacionalizar La Manga

Entre las experiencias incluidas se encuentra el buceo en Cabo de Palos y en la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, la iniciación a la vela y la navegación tradicional, la observación de aves, las visitas relacionadas con el paisaje salinero y el conocimiento de las Encañizadas y de la tradición pesquera.

También se plantean rutas marítimas alrededor de las islas, senderismo por recorridos autorizados y excursiones a enclaves arqueológicos y culturales del entorno, entre ellos Las Amoladeras, Cueva Victoria y la Sima de las Palomas.

La programación incorporaría además actividades para familias, deportes náuticos, talleres de artesanía marinera, astroturismo, gastronomía local y propuestas de educación ambiental.

Los promotores subrayan que cualquier actividad debería adaptarse a la capacidad de carga de los espacios en los que se desarrollara y contar con las correspondientes autorizaciones, medidas de seguridad y garantías ambientales.

Uno de los aspectos más novedosos es la creación de una red de «plazas vivas» distribuida por diferentes puntos kilométricos de La Manga. El objetivo sería evitar que la actividad se concentre siempre en unas pocas zonas y utilizar espacios como Plaza Bohemia, El Zoco, el entorno del puerto Tomás Maestre y otras plazas o explanadas como escenarios de programación rotatoria.

Estos lugares podrían acoger talleres, pequeñas actuaciones culturales, encuentros gastronómicos, deportes familiares y actividades festivas, tanto en horario diurno como vespertino y nocturno.

El documento insiste en que las fiestas temáticas nocturnas deberían respetar los horarios y el descanso de los residentes, una cuestión especialmente sensible en zonas donde conviven durante los meses de verano una intensa actividad turística y población permanente.

El propósito declarado es generar oportunidades económicas para comercios y establecimientos hosteleros repartidos a lo largo de La Manga durante periodos tradicionalmente considerados de temporada baja.

«La Manga Crucero» parte de la idea de que desestacionalizar el turismo no debe significar incrementar indefinidamente la presión sobre el territorio. Sus impulsores plantean, por el contrario, distribuir mejor las actividades, elevar su calidad y hacerlas compatibles con los valores ambientales del Mar Menor y del Mediterráneo.

Menos dependencia del coche y una red de movilidad más sostenible

El modelo incorpora también una transformación gradual de la movilidad. La propuesta plantea reforzar el transporte público, crear aparcamientos disuasorios, potenciar los desplazamientos peatonales y ciclistas y utilizar vehículos colectivos de baja velocidad para facilitar los movimientos internos.

Los promotores estudian asimismo la posibilidad de crear un centro intermodal próximo a la entrada de La Manga y Cabo de Palos que permita conectar diferentes medios de transporte mediante lanzaderas y otros sistemas sostenibles.

El documento no plantea eliminar de forma inmediata el vehículo privado. De hecho, establece como condición previa garantizar suficientes plazas de aparcamiento en superficie para residentes, trabajadores y visitantes frecuentes, además de preservar el acceso de servicios de emergencia, el reparto de mercancías y la accesibilidad.

La reducción progresiva del espacio ocupado por vehículos estacionados serviría, según la iniciativa, para recuperar superficie destinada a peatones, actividades culturales y otros usos colectivos.

La regeneración ambiental constituye otro de los ejes del planteamiento. El grupo propone recuperar dunas y vegetación autóctona, reducir la contaminación lumínica del frente mediterráneo, ordenar el acceso a las playas y utilizar pasarelas elevadas en aquellos lugares donde sean necesarias para evitar el deterioro del terreno.

La programación turística tendría además que respetar los periodos reproductivos de la fauna y proteger especialmente los puntos de nidificación de tortuga boba, las poblaciones de nacra, las praderas marinas y otros hábitats sensibles tanto del Mar Menor como del Mediterráneo.

El proyecto introduce así una condición que sus promotores consideran esencial: cualquier incremento o diversificación de la actividad turística deberá quedar supeditado a la conservación del entorno.

Los promotores pedirán un estudio de viabilidad y una experiencia piloto

El grupo de trabajo pretende trasladar ahora la propuesta a los ayuntamientos de Cartagena y San Javier y al Gobierno de la Región de Murcia para solicitar un estudio de viabilidad y la apertura de un proceso participativo.

La intención es que las distintas actuaciones sean evaluadas desde el punto de vista técnico, económico, ambiental y social antes de plantear su implantación.

Los impulsores solicitarán además una “experiencia piloto” que permita comprobar sobre el terreno el funcionamiento de algunas de las medidas y medir su repercusión económica, la aceptación por parte de los vecinos y el impacto ambiental antes de extender el modelo.

«La Manga tiene recursos naturales, culturales y humanos suficientes para ser un destino vivo durante todo el año. Queremos abrir un proceso colectivo que permita transformar las ideas en propuestas viables, respetuosas con el territorio y beneficiosas para quienes viven y trabajan aquí», señala el grupo de trabajo.

La iniciativa insiste en que no pretende presentar un proyecto turístico cerrado. Sus impulsores la definen como una propuesta ciudadana para avanzar hacia un desarrollo urbano sostenible e integrado y reclaman que sean las administraciones, especialistas, universidades, sectores económicos y residentes quienes analicen conjuntamente qué medidas pueden ejecutarse y en qué condiciones.

El reto que plantea «La Manga Crucero» es precisamente utilizar los recursos que ya existen —dos mares, reservas naturales, patrimonio arqueológico, cultura marinera, gastronomía, deportes náuticos y una extensa red comercial y hostelera— para construir una oferta capaz de mantener actividad durante más meses sin reproducir un modelo basado exclusivamente en aumentar visitantes y ocupación del territorio.

La propuesta inicia ahora su recorrido institucional con la petición de estudios y pruebas piloto. Su eventual desarrollo dependerá de la viabilidad técnica, de las autorizaciones ambientales y de la implicación de las administraciones y sectores afectados, pero abre un debate sobre cómo aprovechar el potencial turístico de La Manga durante todo el año sin desligarlo de la protección de un territorio especialmente sensible.

Si has visto algún error en esta noticia o tal vez puedes aportar alguna información extra, puedes contactar directamente con nuestra redacción mandando un email a news@lasnoticiasrm.es o escribiendo un mensaje por Whatsapp en el teléfono 641387053. Estaremos encantados de atenderte.

Puedes subscribirte a nuestro nuevo canal en Telegram, y disponer de todas las noticias importantes de la web en tiempo real.

Recuerda, pincha en t.me/lasnoticiasrm y dale a subscribir al canal en tu aplicación Telegram.

!!Te esperamos en LasNoticiasRM¡¡

Únete a nuestro canal de Telegram

Datos del autor

Artículo anteriorEl PSOE denuncia cemento y árboles secos en la actuación del Majal Blanco