La comunidad educativa se une contra el calor en las aulas

La comunidad educativa se une contra el calor en las aulas
Canal WhatsApp LasNoticiasRM

La comunidad educativa de la Región de Murcia ha decidido coordinarse para plantar cara a la falta de medidas suficientes frente al calor en los centros educativos. FAPA Región de Murcia, Sindicato de Estudiantes, FEMAE, CCOO, STERM y UGT han anunciado un paquete conjunto de movilizaciones y acciones de protesta ante lo que consideran una respuesta insuficiente de la Consejería de Educación a las altas temperaturas que se están registrando en aulas y patios de colegios e institutos. Según la nota difundida por las organizaciones convocantes, la ausencia de políticas concretas y suficientes para la climatización de centros ha llevado a familias, profesorado y alumnado a organizarse para exigir un plan plurianual de infraestructuras y adaptación climática.

La iniciativa llega en un momento de creciente tensión en la comunidad educativa, después de que numerosos centros hayan comenzado a activar protocolos para adelantar el fin de la actividad lectiva ante temperaturas incompatibles con una jornada escolar normal. Las organizaciones denuncian que la Consejería pretende presentar esta situación como una respuesta ordinaria, pero advierten de que recortar horas de clase de forma continuada no puede convertirse en la única salida ante un problema estructural.

El llamado “grupo de calor” sostiene que el aumento de las temperaturas exige una planificación real, inversiones plurianuales y medidas permanentes. La climatización de los centros, la mejora de infraestructuras, la instalación de sombras, la adecuación de patios y la adaptación de los edificios escolares al nuevo contexto climático han dejado de ser reivindicaciones puntuales para convertirse en una exigencia compartida por buena parte de la comunidad educativa.

Las organizaciones convocantes alertan de que el corte continuado de clases supone una vulneración del derecho a la salud y del derecho a la educación, además de generar una clara desigualdad entre el alumnado. No todos los centros tienen las mismas condiciones térmicas ni todos los estudiantes sufren el calor de la misma manera, lo que convierte la falta de adaptación climática en un factor de desigualdad educativa dentro de la propia red pública.

Durante los últimos días, las organizaciones del grupo de calor han comenzado a medir temperaturas en aulas de centros de toda la Región de Murcia. Según la nota, en la mayoría de los casos las mediciones superan los 27 grados incluso antes del comienzo de las clases y rebasan los 30 grados durante la mañana. Estos datos refuerzan, a juicio de las entidades, la necesidad de actuar con urgencia y no limitarse a activar protocolos cuando la situación ya se ha vuelto difícilmente soportable.

Temperaturas por encima de 30 grados y protocolos que recortan clases

La comunidad educativa denuncia que el adelanto del fin de la actividad lectiva se está normalizando como respuesta al calor, cuando en realidad debería ser una medida excepcional. Para las organizaciones firmantes, si los centros deben interrumpir o acortar la jornada por temperaturas elevadas, es porque las administraciones no han garantizado previamente condiciones adecuadas de seguridad, salud y aprendizaje.

El problema afecta directamente al alumnado, que ve alterado su derecho a recibir clase con normalidad, pero también al profesorado y al personal de los centros, que desarrollan su labor en espacios que pueden superar ampliamente los umbrales de confort térmico. Las mediciones comunicadas por el grupo de calor apuntan a aulas por encima de 27 grados antes del inicio de la actividad lectiva y a temperaturas superiores a 30 grados a lo largo de la mañana.

Estas cifras explican la decisión de mantener la toma de temperaturas como una de las primeras medidas conjuntas. Las organizaciones han anunciado que seguirán midiendo en los centros, pese a lo que describen como “presiones indirectas” de la Consejería para que no se haga. La medición de temperaturas se convierte así en una herramienta de documentación, denuncia y presión pública frente a una administración a la que acusan de intentar minimizar el problema.

La toma de datos resulta fundamental para evitar que el calor en las aulas quede reducido a percepciones subjetivas. Medir, registrar y hacer públicas las temperaturas permite demostrar que no se trata de molestias puntuales ni de episodios aislados, sino de una realidad repetida en centros de toda la Región de Murcia. También permite comparar situaciones, identificar centros más vulnerables y exigir actuaciones prioritarias allí donde las condiciones sean más graves.

Las organizaciones convocantes consideran que la respuesta de la Consejería sigue siendo insuficiente. Frente a lo que definen como “inmovilismo”, reclaman un plan plurianual de infraestructuras y climatización que permita intervenir de forma ordenada y sostenida. No se trata solo de instalar aparatos de aire acondicionado, sino de adaptar edificios, patios y espacios educativos a una realidad climática cada vez más extrema.

Denuncia a Inspección de Trabajo y movilizaciones en la calle

Entre las medidas anunciadas figura una denuncia conjunta ante la Inspección de Trabajo. Las organizaciones justifican esta vía porque los centros educativos son el espacio donde el profesorado y el personal desarrollan su actividad laboral, pero también porque el alumnado permanece durante horas en esos mismos edificios sometido a condiciones térmicas que pueden afectar a su salud y a su aprendizaje.

La denuncia ante Inspección pretende elevar el conflicto al terreno de la prevención de riesgos y obligar a evaluar si las condiciones de los centros cumplen con los mínimos exigibles. La comunidad educativa insiste en que el calor extremo no es solo una incomodidad, sino un riesgo que puede provocar mareos, fatiga, deshidratación, dolores de cabeza, pérdida de concentración y otros efectos especialmente preocupantes en menores.

Además de la vía administrativa, FAPA-RM, Sindicato de Estudiantes, FEMAE, CCOO, STERM y UGT llevarán el problema a la calle. Las entidades han anunciado que harán visible la situación dentro de las Marchas de la Dignidad del próximo 9 de junio y que pondrán en marcha un calendario de concentraciones. La primera cita anunciada será el 17 de junio en Las Torres de Cotillas, a las 20:30 horas, mientras que próximamente se comunicarán nuevas convocatorias.

La elección de la movilización pública responde a la idea de que el calor en las aulas ya no puede resolverse únicamente mediante quejas internas o comunicaciones aisladas. Las organizaciones quieren convertir la adaptación climática de los centros educativos en una prioridad social y política, implicando a familias, docentes, alumnado y ciudadanía.

El calendario de concentraciones permitirá mantener la presión durante las próximas semanas, coincidiendo con los días de mayor calor y con el final del curso escolar. Para la comunidad educativa, la experiencia de este mes de junio debe servir para que el próximo curso no vuelva a comenzar ni terminar con centros incapaces de garantizar condiciones térmicas adecuadas.

Las organizaciones convocantes también han anunciado que en los próximos meses pondrán en marcha una Iniciativa Legislativa Popular, que harán llegar a los grupos parlamentarios de la Asamblea Regional para que puedan colaborar. Esta vía busca trasladar la reivindicación al plano legislativo y convertir la adaptación climática de los centros educativos en una obligación política con respaldo ciudadano.

La futura iniciativa pretende ir más allá de las medidas coyunturales y abrir un debate parlamentario sobre la necesidad de un plan estable, financiado y con plazos concretos. La comunidad educativa reclama que la Consejería deje de responder al calor con protocolos de emergencia y asuma una planificación a medio y largo plazo que permita intervenir en los centros de forma sistemática.

El planteamiento de fondo es claro: la Región de Murcia no puede seguir afrontando el calor en las aulas como si fuera una circunstancia excepcional. Las temperaturas elevadas forman parte ya de la realidad cotidiana de buena parte del curso escolar, especialmente en los meses de mayo, junio y septiembre. Mantener edificios educativos sin adaptación suficiente supone trasladar las consecuencias del cambio climático al alumnado, al profesorado y a las familias.

La coordinación entre organizaciones de familias, estudiantes y sindicatos docentes marca un salto cualitativo en la protesta. No es una denuncia sectorial ni una reivindicación aislada de un centro concreto, sino una respuesta conjunta de la comunidad educativa ante un problema que afecta a toda la Región de Murcia. La presencia de FAPA-RM, Sindicato de Estudiantes, FEMAE, CCOO, STERM y UGT refuerza el carácter transversal de una demanda que une salud, educación, infraestructuras y justicia climática.

El mensaje final de las organizaciones es que el calor en los centros educativos ya no admite más normalización. Adelantar clases, sacar alumnado al patio en busca de sombra o depender de mediciones improvisadas no puede sustituir una política pública seria. La comunidad educativa reclama aulas seguras, patios adaptados y centros preparados para un clima que ya ha cambiado. Y, ante la falta de respuestas suficientes, anuncia movilización, denuncias e iniciativa legislativa para obligar a la Consejería de Educación a actuar.

Si has visto algún error en esta noticia o tal vez puedes aportar alguna información extra, puedes contactar directamente con nuestra redacción mandando un email a news@lasnoticiasrm.es o escribiendo un mensaje por Whatsapp en el teléfono 641387053. Estaremos encantados de atenderte.

Puedes subscribirte a nuestro nuevo canal en Telegram, y disponer de todas las noticias importantes de la web en tiempo real.

Recuerda, pincha en t.me/lasnoticiasrm y dale a subscribir al canal en tu aplicación Telegram.

!!Te esperamos en LasNoticiasRM¡¡

Únete a nuestro canal de Telegram

Datos del autor

Artículo anteriorEl PSOE denuncia salarios bajos y falta de efectivos entre los bomberos forestales
Artículo siguienteCartagena pagará 295 euros al año por la bicicleta pública